lunes, 29 de febrero de 2016

Sociedades panópticas


El panóptico es un diseño para carceles del siglo 18 que permite que el guardia vigile a todos los presos sin ser visto por ellos. El nombre para el suplemento de EP creo que no podría estar mejor escogido, en tanto se fija, no en carceles ni construcciones, si no en esa sensación que da al vigilado; saber que todos están en disposición de ser vigilados, pero no poder saber (ironicamente) si lo está siendo.

La teoría carcelaria (que no triunfó) llegaba a decir que los guardias podrían irse de su puesto, y los presos no variarían a efectos su comportamiento ya que ellos se saben susceptibles a vigilancia en todo momento, aunque no sepan si en un momento concreto lo está siendo.
Otro simil de cosecha propia que añado yo, es el de la clásica fábrica donde el despacho del gerente está en lo alto para verlo todo... y se hace poner un cristal espejo para que los operarios no puedan saber cuando mira. El efecto es el mismo. Del sentido original de construcción carcelaria, el concepto de hecho ha derivado a técnicas de disciplina, y si me preguntais a mí, el término (pan-opsis-tikos, "relativo a verlo todo") tiene mas poder en ese aspecto, que como construcción. El padre del concepto carcelario y del término fue Jeremy Bentham, pero fue Michel Foucault (ambos filósofos) el que lo balanceo a su acepción amplia, que es la que tiene presencia en EP.

Vigilancia

Generalizando, las de EP son sociedades panópticas. El uso de la malla y su integración como un aspecto más de la vida (Hoy usamos la red, en EP basicamente se vive en dos niveles) causa esa sensación de panoptismo; puede que no te estén vigilando activamente, pero están en disposición de hacerlo en cualquier momento. El software no descansa, algunos habitats no son muy grandes, y sobra la potencia de cálculo y almacenamiento como para archivarlo y trabajar con todo de todos.

Pero es que además, esto no se plantea socialmente como algo necesariamente negativo, si no que se ha aceptado de forma natural la inevitable pérdida de privacidad a cambio de ganar una auténtica cultura de la seguridad. En una sociedad donde vives y te comunicas tanto o más en la malla que en el mundo físico, limitarte a operaciones no públicas en la red es convertirte en un paria (en su acepción actual en las viejas economías, pero con un significado mas cruento en las economías transicionales y nuevas). Si para socializar vas a estar limitado al mundo fisico, o no vas a revelar tu nombre, o filtrar datos que permitan identificarte, o revelar tus patrones de ocio o consumo, oculto, eres un paria, eso no tiene debate.

Recordemos que el Panopticon añade sobre esto de la malla la desventaja "Rastro de datos" que representa que deja mas rastro por la malla (10 puntos, +10 a investigar sobre él en la malla, pag 145). La ventaja opuesta es "Control de la información". 



Por el contrario, en este mismo contexto, no hay excusa para no desarrollar unos conocimientos mínimos de Infosec junto a buenos hábitos para evitar el hackeo. Precisamente por que la privacidad no es posible, quizás ni deseada, y tu defensa no está ya en no contar, si no en no ser manipulado. Desde tus relaciones sociales, a operaciones realizadas en tu nombre, hasta una copia ilegal de tu ego, ser controlado como una marioneta, o lo que se te pueda sacar si descuidas tu seguridad. Tu vida realmente puede estar en entredicho.

Las principales medidas de vigilancia son (yo creo que por este orden de utilidad); los sensores (las publicams, ocultas o no, los micrófonos, sensores químicos, de señales, cada puerta pública que se abra por biometría, la realidad aumentada según como interactue con el sujeto, drones y cámaras orbitales, que no dejan de ser cámaras, o QDCDs, pantallas que a la par que muestran, son sensores), la propia ciudadanía (incluyendo los infomorfos, y destacando los que la vigilancia sea su trabajo), el rastro en la malla (tu huella social, pero también tus operaciones, transacciones, etc), y los nanoenjambres (que sueltos funcionan como invisibles micros y cámaras, exploradores voladores, capaces de analizar señales incluyendo las de la malla, o tomar ADN sin que el sujeto lo perciba.
 
Solo con los ubicuos sensores, Panopticon ya nos da una regla para ser cazado en el acto (página 162).

E incluso mas allá, entrando en la vigilancia de la mente; algunas cámaras pueden, por el calor de la sangre y su movimiento por los vasos sanguineos del rostro, detectar mentiras. Los micros (sean parte de una publicam o no), pueden detectar también las mentiras por la voz en morfos donde sea posible, y en los que no, al menos medir el stress y quizás anticipar una posible violencia.
O simplemente como paso obligatorio del reenfundado, una busqueda de ilegalidades en la huella cerebral.

Aunque no llega a prevenir delitos como si fuese la película de Tom Cruise un sistema precog (ojo, en ocasiones lo han hecho, y a veces en esos casos incluso se ha usado psicocirujía sobre quien no había llegado a cometer ningún delito) puede anticiparse a los sucesos mezclando las ciencias de la psicología del comportamiento y el mapeado de probabilidades, con la infinita maraña de datos disposibles, llegando a aventurar lo que harás antes de que lo hagas mediante un estudio puramente estadistico de tus hábitos, aunque su uso principal es a nivel de masas, anticipandose a problemas como grandes concentraciones, aumento de delitos en una zona dada, o similar.
 Pero es que la vigilancia no necesariamente tiene que ser mala en un contexto en el que la supervivencia de la especie no está garantizada. Quizás estar bajo la cámara, y poder vigilarnos todos, sea mejor medida de vigilancia (la cooperación de una ciudadanía implicada) que cualquier autoridad que se dedique a ello (y no siempre existe una fuerza de seguridad que vaya a protegernos si no nos protegemos nosotros).
La mejor parte de esto es la llamada sousveillance. Ya no se trata de una ciudadanía que tiene a su disposición casi toda la información de todos, si no que la ciudadanía en conjunto aplica este mismo principio de vigilancia contra las autoridades.

Sousveillance

Sousveillance es un juego de palabras entre el francés y el inglés (sous, abajo, veillance, vigilancia), su equivalente en inglés sería undersight, como antónimo de oversight.

El concepto es, en una sociedad donde casi cualquiera puede emitir a tiempo real lo que ve y oye (cualquiera con ectos e implantes de malla), y la comunicación entre sujetos tiene pocos impedimentos, aplicar a los poderosos el mismo tratamiento que cualquiera recibe. Intentar que igual que los ciudadanos están expuestos y son bastante transparentes, la misma transparencia recaiga en los poderosos. 

En la sociedad de EP, los casos en los que un cuerpo de seguridad se excede contra la ciudadanía y niega que haya sucedio así no pueden darse. La vigilancia total también la ejerce la ciudadanía. Los poderosos podrían intentar impedir esto mediante la ley, pero nuevamente una sociedad activa que practica la sousveillance tanto como la vigilancia, se movilizará presionando a los poderosos.
En sociedades hipercorporatívas podríamos encontrar este viejo modelo, pero no en una sociedad avanzada. En las sociedades avanzadas, los gobiernos entienden la transparencia si no por su cultura política, por su propio bien, como la entienden los ciudadanos por su modo de vida. Y como los ciudadanos, la batalla de los gobiernos es la seguridad. Puedes tener acceso a lo que los políticos hacen en casi cada momento, deacuerdo, pero eso no tiene que poder traducirse en que puedas atentar contra él.

La ciudadanía es activa fiscalizando al poder, y varias asociaciones son prueba de ello.

MallaLeaks publica informes que no quisieran ser públicos, filtrados por trabajadores de hipercorporaciones, o cualquier tipo de autoridad. Una organización que se remonta al siglo 20, que mas que hacer por si misma, pone los servidores seguros para que otros puedan extender la información que tienen anonimamente para evitar persecuciones. El trabajo de los muchos colaboradores de MallaLeaks es verificar la información subida, no conseguirla. MallaLeaks demuestra que debidamente protegida, la ciudadanía actua a la hora de vigilar a los poderosos. Es referente obligado al hablar de sousveillance, y prueba de su eficacia.

Fuente es un espacio de periodismo colaborativo de ciudadanos para ciudadanos. Cualquiera puede aportar a alguno de los muchos feeds de Fuente, donde la comunidad criba lo mas relevante, que pasa al feed principal de Fuente. Debido a la ingente cantidad de colaboraciones este feed llega a tanta gente como los canales profesionales de las hipercorporaciones, y es hasta mas valorado que los mismos.

La siguientes asociaciones no son directamente parte de la sousveillance, pero muestran la actividad de las sociedades en ser sujetos activos de su propia cultura.

La EFF (Electronic Future Foundation) es otra evolución de otra organización del siglo 20. Esta se dedica a la batalla legal a favor de los derechos digitales de los ciudadanos, en concreto la privacidad y el uso de los datos de la ciudadanía recolectables de la malla.

Mente Colmena es otra muestra de interés ciudadano en el periodismo. Siendo algo que cada ciudadano puede hacer por si mismo, esta asociación se encarga coordinadamente de cotejar y validar cuanta información puedan de la malla. También mantienen repositorios de conocimiento libre claves en la malla, como el proyecto Solarchive, el EIR (Repositorio de información de la Tierra), WikiNews, el archivo de videos galácticos, u otros.

Anon es un grupo que hacker activista, que tiene sus raices en otro famoso grupo hacker del siglo 21, realizan todo tipo de hackeos a favor de ciertas causas.

Datacidio es otro grupo de hackers que se dedica a la utópica tarea de borrar los registros existentes sobre la gente. Son idénticos a los Decepticons, salvo que estos reconocen que la lucha por que las vidas de las personas no sean archivadas y analizadas se ha perdido, y su técnica de lucha es otra; falsean los registros existentes, con lo que les hacen parcialmente inútiles, y crean el miedo de que cualquier dato poseído pueda estar falseado (cuando su capacidad es ridícula para enfrentarse al volumen de datos social). Esta técnica de lucha sería válida, pero Datacidio reniega de ella por que causa problemas a las personas cuyos datos se ven falseados.


Cambia el chip, Manolete

A jugar a rol venimos a jugar a rol. Si uno juega a Pendragón, no intenta hacerse un caballero republicano. Hay que saber cuales son los axiomas de cada género. Quien juega igual a EP que a Shadowrun que a Star Wars que a Traveller, no lo está haciendo bien.

En EP puedes decir "no sé de ordenadores", (¿analfabeto?) o "me aburren los hackeos, no quiero puntos en eso" (cada cual, muy libre) , pero salvo que seas un bioconservador o un cero (un pobre analfabeto medio paria), no debieras decir "no, yo no publico en la malla".
Podrás. Si quieres ser un paria, o tener reputación 0, es una postura posible para un ciudadano pero el trasfondo ya te dice como es el mundo y las reglas lo remarcan. 
"Recluido", no socializar mucho en la malla, ya es un defecto, no una opción de vida que puedas describir, en vez de 6 horas al día la usarás 4, pero si de verdad quieres usarla poco hasta el punto de que marque una diferencia en reglas, es un defecto, y eso dibuja un modelo de sociedad. Podemos inventar una desventaja "Paria, no estás en la malla", pero per se, no es una de las opciones de esta cultura.
El punto al que quiero llegar es que no debieras rechazar lo que es una convención social o cultural.

En Eyes Only, o Shadowrun quizás proceda vivir como un terrorista con la paranoia a cuestas, pero en Pendragón esforzarte por buscar las excusas para que tu caballero sea ateo, es no entender que el juego tiene un tema, unos axiomas, y que no los estás aceptando.
Podemos perdernos en el discurso de siempre, este sujeto como individuo de pleno derecho para ser así aunque sea una postura marginal, pero estos casos suelen tener por detrás la falta de adaptación a diversos trasfondos, concretados en la repetición de esquemas de un género a otro.Si de verdad es un PJ que se sale de la norma, perfecto, pero os animo a mirar mas allá si hay una falta de adaptación del jugador detrás de la rareza del PJ.

Hago esta comparativa, por que una sociedad panóptica no está para que el jugador se enfrente a ella en un pulso perdido que robe a la larga horas a la trama en un intento carente de estilo de "esquivar al trasfondo para que me sea mas facil ganar". En una sociedad panóptica, no se puede ganar a la vigilancia (bueno, sí si tienes a Firewall por detrás), y pelear contra ella solo va a quemar tiempo de juego para nada.

Ser un paria en un sistema social no mola, un Ronin de L5A tiene lo suyo, pero no es un molón antisistema, el Ronin es el primero que no quisiera ser Ronin. Estar fuera de la sociedad tendrá alguna cosa buena, pero mas a menudo debe ser una putada en el juego (en tanto este transcurra en sociedad, y la malla es una sociedad). 
"La gente te mira, será que no les salé tu perfil social y atraes su atención", "Eramos colegas, pero si pasas de la gente en la malla, no me vengas cuando tu quieras", "Disculpe ciudadano, me envia la IA, ha detectado que su tasa de esquivar cámaras y ocultar su rostro es inusualmente alta, ¿me acompaña para unas preguntas?", (Esto resume la esencia de lo panoptico, es tu intento de evitar la vigilancia lo que te hace ser descubierto).
El master tiene también que representar las consecuencia, tendrá que representar la sociedad panóptica respondiendo. "Señor, no se ofenda pero he informado a las autoridades para verificar su identidad y ahorrar problemas", "No le voy a vender ese arma señor, estoy seguro de que podrá conseguirla en otro lugar", "Voy a pedirle que no entre, nos reservamos el derecho de admisión. Sus compañeros pueden pasar, naturalmente" que demonios, si en una escena de asesinato hay dos tipos incriminándose mutuamente y uno es un rarito de la malla, de entrada ya tenemos un culpable. 

Espero se entiendan los ejemplos, no son los mejores para EP, pero hay que entender que no usar la malla no es como no tener facebook, es como autoexiliarse.


¿Sabemos jugar a rol? Y en caso afirmativo ¿lo ponemos en práctica? Por que me parece que jugar a rol va de interpretar roles, y empezar diciendo que eres la excepción de los usos y costumbres, no parece a priori una interpretación muy depurada.
Los axiomas de un trasfondo debemos interiorizarlos en nuestros PJs, no están allí para que seamos las excepciones. Están para dar una experiencia de juego (un trasfondo) diferente.
Donde en un trasfondo mola echarte la capucha e ir por callejuelas esquivando los orinales que vacía la gente, o ir con gorra mirando al suelo, en un entorno panóptico la gracia es no enfrentarte a la vigilancia ("detectado sujeto intentando evadir la vigilancia, los nanobots nos envían el adn, imagen y voz del muy imbecil") si no usarla; buscar al PNJ que quieres, no tener que decir "voy a vigilar" si no conectarte a las publicam y vigilarlo mientras haces otras cosas, no jugar la escena de colarte en el despacho para sacar unos datos, si no conseguir unas confidencias en la malla. No perder una sesión en planificar como va a ser el tiroteo, si no tener una vigilancia a tu disposición, y preocuparte principalmente de hacerlo. No hacer un seguimiento de días para ver la rutina de una victima, si no cruzar los dedos a ver si de la malla puedes sacar sus rutas habituales. Usa la sociedad panóptica para la sousveillance. Se proactivo en lugar de reactivo. Vigila tú en lugar de evitar ser el vigilado.

Pero hay que saber aceptar que luego nos lo hagan a nosotros. Demonios, que en EP, una opción de negocio (Panopticon pag 154) es instalar tus propios circuitos de vigilancia en tus espacios privados, o incluso en los públicos, ofreciendo mayores capacidades que el sistema público. Vamos, que la sociedad lo tiene asumido. El mundo es así.

Porsupesto, una sociedad panóptica habrá desarrollado también sus medidas de contravigilancia, y habrá en el juego momento para todo. 
Acepta el panóptico (o el axioma que sea), entra en él, rolea y piensa como se vive con ese axioma. Si la sociedad es panóptica y "no hay" forma de esconderte, pues no quieras ser el mas chulo y deja que la sociedad gane, no la lies (objetivo de una sociedad panóptica, a fin de cuentas). Acepta que eres tan localizable como cualquier de los PNJs que te rodean y no quieras ser el mas mejor de la fiesta. 
Deja la contravigilancia para las cosas clave, y enfoca tu juego a desarrollar un PJ de formas que no pasen por perder tiempo pretendiendo ser indetectable, irrastreable y desconocido. 
Dedicate a rolear y asume que quizás EP no te ofrezca eso.



4 comentarios:

  1. Tengo el juego desde hace años, pero nunca he jugado una partida, y hasta cierto punto me pregunto si es verdaderamente jugable. Si jugar al rol es interpretar roles, ¿no escapa de nuestra humana capacidad de interpretación precisamente interpretar a transhumanos? Vigilancia continua, capacidad intelectual superior, un entorno de tecnología superior. ¿Será que nunca he conseguido jugarlo?

    Genial entrada.

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    1. Muchas gracias. Posiblemente escape si, aunque la transhumanidad todavía no es posthumanidad (y por ello hay una base) si que es muy posible que muchas cosas cotidianas no las pensemos a tiempo por no... ser reales, y en ese aspecto al de un par de partidas digamos "mierda, esto tenía que haber sido..." o describamos mal procesos físicos, etc

      Pero a pesar de esto respondo que no, es lo mismo que interpretar un vampiro inmortal, o un elfo, hay que interpretarlo, no vale soltar la frase de turno y realmente no rolearlo. Realmente, un transhumano nos dará el mismo problema que un vampiro o elfo, pero como nadie ha popularizado el discurso de que un vampiro y un elfo son dificiles de llevar, nos creemos que esos arqueros de dungeons y eso vampiritos de vampiro son válidos, cuando según que jugador, son interpretaciones muy pobres.

      Esto lo veo lo mismo. Seguro que un estudio psicológido de la transhumanidad no hacemos, pero seguro también que eso no es necesario para jugar un transhumano, como quien juega un elfo :-)

      Y ante todo, animarte a jugarlo y que no te conviertas en uno de esos master que quieren y no pueden :-( Si opinamos que es un juego dificilmente jugable, bueno, pero después de probarlo al menos :) Mucha suerte.

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  2. Estoy bastante de acuerdo con la entrada, y me gusta el punto de vista desde el que se enfoca la sociedad de EP. El panóptico le da mucho juego, y al tener varios modelos de panóptico, puedes elegir qué sociedad prefieres: en la que cualquier ctividad en la malla va a ser recogida, procesada y almacenada como prueba para un juicio sumarísimo; en la que se puede interactuar con "relativa" libertad; etc.
    Sin embargo, me decanto, respecto a si es un juego que "no se puede jugar", por la pedagogía. Se puede jugar a cualquier juego (salvo aquellos que no debemos mencionar, y aún así se juega) si se enseña a los jugadores a jugarlo. Creo que la única forma de aprender a jugar un juego complejo, más que aceptar axiomas (que también), es ponerlos a funcionar jugando. Uno puede llevar un caballero republicano, ateo y comunista en Pendragón, y en cuanto descubra que los axiomas son algo más que proposiciones, sino que tienen una realidad práctica que afecta, sí o sí, a todo el universo de juego, aprenderá que quizá se mega personaje lo que es, es lo que todo el que se cruce definirá como "un gilipollas". Alguien que no encaja. Pero hasta que no lo descubre, hasta que no lo sufre, no se da cuenta de ello. En resumen, que si una mesa no está preparada para jugar a un juego, la mejor forma de enseñar es ponerlos a jugar.

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  3. En mi mesa están prohibidos los elfos. Y no digamos los vampiros, porque los consideramos, precisamente, injugables. Desde hace años. Cuando la solución al problema puede ser esperar cien años a ver pasar el cadáver de tu enemigo, la cosa empieza a descontrolarse. Jugué una pequeña campaña de Vampiro una vez, por hablar de los no-muertos. Acabé enterrado para evitar que me liquidasen... irónico.

    Pero bueno, supongo que en realidad se puede jugar con cualquier rol, pero uno en el que tu pj puede ser una ballena que surca la superficie solar, pues ya es otro nivel.

    Al final una partida debería parecerse a un capítulo de Ghost in the Shell en el espacio (por lo de gestionar información en la malla, como Ishikawa). Pero luego está el factor diversión. En fin, reconozco que no me he animado, porque creo que exige un grado de conocimiento elevado del trasfondo por parte de los jugadores, y no están por la labor. Seguiré con mi Rolemaster (sigh).

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