lunes, 22 de mayo de 2017

Zona de marionetas


Una idea extraída sin disimulo de la película The Gamer. Podría tener cabida en algunos lugares de EP, no en la línea de los videojuegos, si no mas en la de las experiencias grabadas, o en la del fetichismo o el morbo.

¿Que es una zona de marionetas? Una zona demarcada por los participantes, donde pueden encontrarse algunos pocos egos que estén dispuestos a ceder el control de su morfo a un desconocido a cambio de un precio.
Mientras que zona se refiere al espacio físico, el baile de marionetas se refiere al ceder o tomar el control del morfo a cambio de dinero, y a lo que sucede mientras dure la conexión.

Realmente, el baile de marionetas acaba siendo un recurso de los transhumanos de la baja sociedad para conseguir créditos cuando el hipercapitalismo les deja a un lado. 
Por cada marionetista que está interesado en experimentar un morfo concreto (p.ej antes de comprar uno), sentir un cuerpo del otro sexo sin complicaciones, o probar un morfo habil en el parkour, hay una mayoría que busca hacer lo que sus vergüenzas y recatos personales no le permiten hacer en sociedad, y otros tantos desestabilizados mentalmente con comportamientos obscenos. Los menos, son los sádicos que buscan hacer daño a su marioneta, o a otros. Y naturalmente estas son las excepciones que trascienden.



La mentalidad transhumana ha madurado como para asimilar el baile de marionetas a la prostitución, pero la idea sigue sobrevolando el inconsciente colectivo. Las críticas al baile no vienen desde la moralidad, si no desde el riesgo a dar el control de tu morfo a un desconocido, y la seguridad ciudadana.

Si el morfo tiene cibercerebro (sintemorfos, vainas), o enlace marioneta (biomorfos), puede ceder el control al marionetista, y con un firewall, puede establecer una duración prefijada a esta conexión, incluso puede haber un usuario maestro que el propietario original del morfo mantenga en secreto para conectarse a su cibercerebro con privilegios de administrador para recuperar el control.
Sin embargo, la realidad es que quienes entran en el baile de marionetas, suelen ser desposeidos del hipercapitalismo sin créditos para invertir en buenos firewalls, y por tanto ponen sus cerebros a merced de sus pagadores.
Mientras dura el baile, el ego sigue enfundado en el morfo, pero sin control sobre él; es un mero espectador, aunque puede usar la malla con normalidad (otra forma de hablar). 

También podría hacerse por la vieja forma de implantar el ego del marionetista en el morfo, pero es una medida bastante límitada para este uso, que suele quererse que sea mas inmediato, impersonal, y sin complicaciones. 

Las zonas de marionetas suelen ser lugares no aislados, pero si algo apartados, donde la interacción con la sociedad esté reducida, y quienes pasen por allí sin querer entrar, sean los menos. En estos lugares el comportamiento de las pocas marionetas que se encuentren allí puede variar desde la normalidad mas absoluta (las menos de las veces), a todo tipo de comportamientos obscenos sin disimulo.
También hay visitantes en las zonas, que se acercan a interactuar con las marionetas, los llamados visitantes.  A menudo los visitantes buscan humillar a las marionetas, o sexo gratis.



Estas zonas acaban siendo conocidas, y se mueven con frecuencia, ya que el baile de marionetas es ilegal, en primer lugar por producir morfos cuyos nanotats no identifican al ego que tiene el control, y en segundo lugar, por a menudo causar daños los marionetistas a la marioneta, o a terceros, que luego son dificiles de responsabilizar, si las trazas que el marionetista ha dejado para conectarse a la marioneta no son claras. 
Como las marionetas suelen ser desposeidos, las fuerzas de seguridad no se molestan en indagar en los delitos menores que puedan cometer, y las marionetas suelen acabar como culpables de delitos que cometió su marionetista. Solo cuando el delito tiene una importancia real, y afecta a un invitado o un marionetista, las fuerzas de seguridad actúan realmente.
A pesar de ser problemas que no incumbe a los ciudadanos de bienciudadanos de tercer orden ante le ley, la autoridad si persigue (un poco, al menos) estas zonas, por lo que tienen que moverse e intentar no causar problemas.

Recientemente las hipercorps han intentado monetizar el baile para obtener beneficios, ofreciendo zonas legales con garantías legales, con infomorfos escriturados a quienes se da un morfo por horas para bailar en la zona.
Aunque en las zonas ilegales algunos marionetistas usan sus marionetas para regalar sexo, o cobrar por él (ellos se queden con el dinero si es una transferencia, o la marioneta si es en efectivo) en las zonas legales de las hipercorps, el acceso a la zona para visitantes es de pago, haga lo que haga el marionetista, siendo el atractivo de estas zonas el tener un ambiente donde todo vale, pero en un entorno legal donde no hay nadie que no esté voluntariamente (si exceptuamos a los infomorfos a los que les obligan a pasar el tiempo allí como marionetas esperando marionetistas).

Por el momento, el interés por estas zonas legales ha sido notoriamente inferior al baile ilegal. Esto puede hablar del toque de sumisión y humillación que buscan los marionetistas para las marionetas, o de que las hipercorps no han sabido vender bien su servicio, sin enfatizar que sus precios son mas bajos.

Naturalmente, la competencia de precios podría obligar a los desamparados a rebajar su precio en el futuro, lo que podría causar una espiral de bajadas de precios (ya que las hipercorps usan infomorfos escriturados que trabajan gratuitamente).

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